COMO SALIR DE UNA LISTA DE MOROSOS

¿Qué es una lista de morosos?

Una lista de morosos es un registro donde se inscribe a las personas que no han cumplido sus obligaciones dinerarias en los plazos estipulados, y funciona como una base de datos automatizada.

Las listas de morosos se denominan oficialmente “ficheros de información de solvencia patrimonial y crédito” y están reguladas por la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales.

Su utilidad y finalidad es que las entidades financieras o de crédito puedan comprobar el historial crediticio de un eventual cliente para dar seguridad al tráfico mercantil, prevenir la morosidad y valorar la solvencia patrimonial de personas físicas y jurídicas con las que tienen o van a tener relaciones comerciales, de crédito y de pago periódico o aplazado.

También sirven como medida de presión por las entidades acreedoras para exigir el pago de deudas vencidas.

¿Qué significa estar incluido en una lista de morosos?

Estar incluido en una lista de morosos puede ser perjudicial para el afectado a la hora de encontrar financiación o crédito a condiciones normales, lo que le obligará a desistir de obtenerlo o acudir a entidades con intereses demasiado altos o incluso usurarios y/o con condiciones nada ventajosas o incluso abusivas; puede ocasionar que no se pueda adquirir una televisión, un ordenador o una lavadora a plazos; o en el caso de las personas jurídicas, puede impedir una relación comercial con otra compañía.

¿Cuáles son las principales listas de morosos?

En España existen distintas listas de morosos, entre las más importantes están ASNEF-EQUIFAX, RAI, CIRBE, BADEXCUG-EXPERIAN, ICIRED y otras.

ASNEF son las siglas de Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito y es el fichero de morosos más representativo de España, creado en 1967 y gestionado por Equifax. La información de su base de datos la aportan sus socios, que son bancos, entidades financieras y de crédito, aseguradoras, compañías suministradoras de gas, electricidad y teléfono, editoriales, etc.

RAI, o Registro de Aceptaciones Impagadas, está destinado a recoger la información sobre impagos y deudas iguales o superiores a 300 euros de las personas jurídicas conforme a la información que a este registro facilitan los Bancos, las Cajas de Ahorros, Rurales y Cooperativas de Crédito.

CIRBE, que es la Central de Información de Riesgos y depende del Banco de España, que recoge los riesgos que las entidades de crédito tienen con sus clientes, que quizás no es propiamente una lista de morosos.

¿Cuándo pueden incluirse los datos de una persona en una lista de morosos?

Cuando una persona física o jurídica tenga una deuda cierta, vencida y exigible, cuya existencia o cuantía no hubiese sido objeto de reclamación administrativa o judicial por el deudor o mediante un procedimiento alternativo de resolución de disputas vinculante entre las partes, la entidad acreedora o quien actúe por cuenta o interés de la misma podrá facilitar los datos a una lista de morosos.

Para poder hacerlo es necesario que la entidad acreedora o quien actúe por su cuenta e interés cumpla con el requisito de doble notificación. En primer lugar, el acreedor deberá informar al afectado en el contrato o en el momento de requerir el pago acerca de la posibilidad de inclusión en dichos sistemas, con indicación de aquéllos en los que participe. Posteriormente, la entidad que mantenga el sistema de información crediticia con datos relativos al incumplimiento de obligaciones dinerarias, financieras o de crédito deberá notificar al afectado la inclusión de tales datos y le informará sobre la posibilidad de ejercitar los derechos establecidos en los artículos 15 a 22 del Reglamento (UE) 2016/679 dentro de los treinta días siguientes a la notificación de la deuda al sistema, permaneciendo bloqueados los datos durante ese plazo.

Los derechos establecidos en los artículos 15 a 22 del Reglamento (UE) 2016/679 son los derechos de acceso, rectificación, supresión, limitación del tratamiento, notificación, portabilidad de los datos, oposición y a no ser objeto de una decisión basada únicamente en el tratamiento automatizado.

¿Cuánto tiempo pueden mantenerse los datos en la lista de morosos?

Los datos únicamente se mantendrán en el sistema (lista de morosos) mientras persista el incumplimiento, con el límite máximo de cinco años desde la fecha de vencimiento de la obligación dineraria, financiera o de crédito.

¿Quién puede consultar los datos inscritos en la lista de morosos?

Los datos referidos a un deudor determinado solamente pueden ser consultados por aquellas entidades que mantengan una relación contractual con el afectado que implique el abono de una cuantía pecuniaria o este le hubiera solicitado la celebración de un contrato que suponga financiación, pago aplazado o facturación periódica, como sucede, entre otros supuestos, en los previstos en la legislación de contratos de crédito al consumo y de contratos de crédito inmobiliario.

Cuando el deudor hubiera ejercitado ante el sistema el derecho a la limitación del tratamiento de los datos impugnando su exactitud conforme a lo previsto en el artículo 18.1.a) del Reglamento (UE) 2016/679, el sistema informará a quienes pudieran consultarlo sin facilitar los datos concretos respecto de los que se hubiese ejercitado el derecho, en tanto se resuelve sobre la solicitud del afectado.

La entidad que consulte la lista de morosos deberá informar al afectado del resultado de la consulta cuando se le denegase la solicitud de celebración del contrato o este no llegara a celebrarse como consecuencia de la consulta efectuada.

¿Quién es el responsable de la existencia y veracidad de la deuda?

Corresponde al acreedor garantizar que concurren los requisitos exigidos para la inclusión de la deuda en la lista de morosos, respondiendo de su inexistencia o inexactitud.

Las entidades que mantengan el sistema (lista de morosos) y las acreedoras, respecto del tratamiento de los datos referidos a sus deudores, tendrán la condición de corresponsables del tratamiento de los datos, y como tales determinarán de modo transparente y de mutuo acuerdo sus responsabilidades respectivas en el cumplimiento de las obligaciones impuestas por el Reglamento (UE) 2016/679, en particular en cuanto al ejercicio de los derechos del interesado y a sus respectivas obligaciones de suministro de información.

¿Qué derechos tiene una persona que ha sido incluida en una lista de morosos?

La normativa de protección de datos permite que puedas ejercer ante el responsable del tratamiento tus derechos de acceso, rectificación, oposición, supresión (“derecho al olvido”), limitación del tratamiento, portabilidad y de no ser objeto de decisiones individualizadas. Esto es, el interesado tiene derecho:

1.º A obtener información de los datos personales incluidos en la lista de morosos y la finalidad del tratamiento.

2.º A que se rectifiquen los datos personales inexactos que le conciernen.

3.º A que se supriman sin dilación indebida los datos personales que le conciernen cuando ya no sean necesarios en relación a los fines para los que fueron recogidos; cuando hayan sido tratados ilícitamente; etc.

4.º A la limitación del tratamiento de los datos cuando el interesado impugne la exactitud de los datos personales (durante el plazo que permita al responsable verificar la exactitud de los mismos); cuando el tratamiento sea ilícito y el interesado se oponga a la supresión de los datos personales y solicite en su lugar la limitación de su uso; cuando el responsable ya no necesite los datos personales para los fines del tratamiento, pero el interesado los necesite para la formulación, el ejercicio o la defensa de reclamaciones; cuando el interesado se haya opuesto al tratamiento por motivos relacionados con su situación particular.

5.º A que se notifique al interesado cualquier rectificación o supresión de datos personales o limitación del tratamiento, salvo que sea imposible o exija un esfuerzo desproporcionado.

6.º A oponerse en cualquier momento, por motivos relacionados con su situación personal, a que datos personales que le conciernan sean objeto de un tratamiento.

Estos derechos se caracterizan por lo siguiente:

-Su ejercicio es gratuito. Aunque si las solicitudes son manifiestamente infundadas o excesivas (p. ej., carácter repetitivo) el responsable podrá cobrar un canon proporcional a los costes administrativos soportados o negarse a actuar

-Las solicitudes deben responderse en el plazo de un mes, aunque, si se tiene en cuenta la complejidad y número de solicitudes, se puede prorrogar el plazo otros dos meses más.

-El responsable está obligado a informar sobre los medios para ejercitar estos derechos. Estos medios deben ser accesibles y no se puede denegar este derecho por el solo motivo de que se opte por otro medio.

-Si la solicitud se presenta por medios electrónicos, la información se facilitará por estos medios cuando sea posible, salvo que el interesado solicite que sea de otro modo.

-Si el responsable no da curso a la solicitud, informará y a más tardar en un mes, de las razones de su no actuación y la posibilidad de reclamar ante una Autoridad de Control.

-Se pueden ejercer los derechos directamente o por medio de representante legal o voluntario.

-Cabe la posibilidad de que el encargado sea quien atienda la solicitud por cuenta del responsable si ambos lo han establecido en el contrato o acto jurídico que les vincule.

¿Puede una persona conocer si se están tratando sus datos personales en una lista de morosos?

Sí, cualquier persona tiene derecho a obtener gratuitamente del responsable del tratamiento del registro de morosos confirmación de si se están tratando o no sus datos personales. No hay que caer en el absurdo de pagar por la información de sus propios datos ni por salir de una lista de morosos, hay que pagar única y exclusivamente la deuda que ha dado origen a la inclusión en la lista de morosos, si realmente existe se adeuda (existencia de la deuda y conformidad con la cuantía), pues si es discutible, debe ponerse en manos de un abogado.

Cuestión distinta es que se solicite una copia de los datos personales objeto de tratamiento, e responsable podrá percibir un canon razonable basado en los costes administrativos. También podrá cobrarse o denegarse la información solicitada cuando el interesado solicite información de forma reiterada y/o sin esperar respuesta a anteriores solicitudes.

En concreto, se puede acceder a la siguiente información:

-Los fines del tratamiento.

-Las categorías de datos personales de que se trate.

-Los destinatarios o las categorías de destinatarios a los que se comunicaron o serán comunicados los datos personales, en particular destinatarios en terceros u organizaciones internacionales.

-El plazo previsto de conservación de los datos personales o, de no ser posible, los criterios utilizados para determinar ese plazo.

-La existencia del derecho a solicitar del responsable la rectificación o supresión de datos personales o la limitación del tratamiento de datos personales relativos al interesado, o a oponerse a dicho tratamiento.

-El derecho a presentar una reclamación ante una autoridad o control.

¿Cómo salir de la lista de morosos?

Se puede salir de una lista de morosos pagando la deuda o por haberse incumplido los presupuestos para incluir tales datos.

Cuando se adeude realmente la cantidad y el concepto que ha dado origen a la inclusión en la lista de morosos, lo recomendable es pagar la deuda. Pero, aún puestos al día con los pagos o liquidada la deuda, es frecuente que el afectado siga apareciendo en la lista de morosos, ya que los acreedores no actualizan sus datos, por lo que tiene que ser el propio afectado quien solicite expresamente salir de la lista de morosos ejercitando el derecho de supresión o derecho al olvido (antes denominado derecho de cancelación), aportando la documentación que acredite que ha pagado la deuda, siendo un procedimiento gratuito como ya hemos indicado antes.

Si no se está conforme con la deuda que ha dado origen a la inclusión en la lista de morosos, se puede salir de la lista de morosos sin liquidar la deuda en los siguientes supuestos:

1.º Demostrar que la deuda no existe.

2.º Por incumplimiento de los presupuestos para incluir al deudor en la lista de morosos, por ejemplo:

a) Si el acreedor no informó al afectado acerca de la posibilidad de inclusión en la lista de morosos, con indicación de aquéllas listas de morosos en las que participa, o si el sistema no informó al afectado sobre la inclusión de sus datos y sobre la posibilidad de ejercitar los derechos establecidos en los artículos 15 a 22 del Reglamento (UE) 2016/679 dentro de los treinta días siguientes a la notificación de la deuda al sistema, permaneciendo bloqueados los datos durante ese plazo.

En este caso, corresponde al acreedor o al sistema justificar la comunicación fehaciente, de contrario nos encontraríamos ante una prueba negativa, conocida como prueba diabólica.

b) Si la deuda o su cuantía había sido objeto de reclamación administrativa o judicial por el deudor o mediante un procedimiento alternativo de resolución de disputas vinculante entre las partes antes de su inclusión en la lista de morosos.

Si no se cumplen los requisitos para la inclusión de una deuda en una lista de morosos, la inscripción es indebida y se puede exigir la eliminación de los datos de la lista de morosos a la entidad acreedora que ordenó la inscripción (que no suele atender la reclamación), a la entidad encargada del fichero de morosos, a la Agencia de Protección de Datos o al Juzgado. En este último caso (Juzgado) se podrá reclamar también una indemnización por los daños ocasionados.

3.º Por prescripción de la deuda o por el transcurso de cinco años desde la fecha de vencimiento de la obligación dineraria, financiera o de crédito.

4.º Por una orden judicial.

¿Puede tener derecho a ser indemnizada una persona por atentar la inclusión de sus datos a su derecho al honor?

Sí. La inclusión de los datos de una persona en un registro de morosos sin cumplirse los requisitos establecidos en la LOPD es indemnizable por la afectación a la dignidad en su aspecto interno y subjetivo, y también en el externo u objetivo relativo a la consideración de las demás personas.

Para valorar este segundo aspecto ha de tomarse en consideración la divulgación que ha tenido tal dato, pues no es lo mismo que solo hayan tenido conocimiento los empleados de la empresa acreedora y los de las empresas responsables de los registros de morosos que manejan los correspondientes ficheros, a que el dato haya sido comunicado a un número mayor o menor de asociados al sistema que hayan consultado los registros de morosos.

También será indemnizable el quebranto y la angustia producida por las gestiones más o menos complicadas que haya tenido que realizar el afectado para lograr la rectificación o cancelación de los datos incorrectamente tratados.

La indemnización del daño o perjuicio puede ser difícil de justificar y de valorar, por lo que se recomienda que sea un profesional del derecho quien sopese la viabilidad de tal acción en atención a los hechos y a la prueba que concurran en cada caso.