DIVORCIOS DE EXTRANJEROS EN ESPAÑA

Cada vez es más habitual que personas que no ostentan la nacionalidad española residan en España, como por ejemplo, un matrimonio inglés jubilado que ha comprado una vivienda en España en la que establecen su residencia permanente o pasan gran parte del año, o un matrimonio entre un francés y una española que residen en España.

El problema surge, cuando ese matrimonio decide divorciarse, o incluso cuando llegado ese momento uno de ellos ya no se encuentra residiendo en España.

¿Cuándo un extranjero se puede divorciar en España?

Las dos partes pueden presentar una demanda conjunta de divorcio o separación legal, o bien puede hacerlo solo uno de los dos cónyuges.

La demanda puede presentarse en España en los siguientes casos:

a) Si es el país donde viven ambos cónyuges.

b) Si es el país donde han convivido por última vez ambos cónyuges, siempre que uno de los dos siga viviendo en España.

c) Si es el país donde vive el cónyuge demandado.

d) Si el demandante vive en España al menos 6 meses antes de presentar la demanda (si es ciudadano español), o 1 año (si el demandante tiene la nacionalidad de otro país).

e) Si la demanda de divorcio se presenta conjuntamente y al menos uno de los dos cónyuges vive en España.

El primer tribunal ante el que se presente la demanda que cumpla las condiciones mencionadas es el competente para fallar sobre el divorcio.

El tribunal competente para convertir una separación legal en un divorcio es el tribunal del país de la UE que decidió sobre la separación legal, si lo permite la legislación de ese país.

El tribunal competente para fallar sobre el divorcio también puede decidir sobre las cuestiones relacionadas con la responsabilidad paterno-filial, si el hijo vive en ese país.

¿Qué legislación se aplica a su divorcio o separación?

Diecisiete países de la UE han adoptado un conjunto único de normas que permite determinar la legislación aplicable en caso de divorcios transfronterizos. Estos países son: Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Eslovenia, España, Estonia, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Portugal y Rumanía.

En esos diecisiete países los cónyuges que se van a divorciar podrán elegir la ley en materia de divorcio del país donde viven, la del país donde han convivido por última vez si uno de los dos sigue viviendo allí, la ley del país cuya nacionalidad tiene uno de los dos o la del país donde soliciten el divorcio.

Si los cónyuges no se ponen de acuerdo, se aplicará la ley del país donde viven; en su defecto, la del país donde han convivido por última vez, siempre que convivieran allí un año antes de iniciar el procedimiento de divorcio; en su defecto, la ley del país del que ambos sean ciudadanos, y en su defecto, la del país donde solicitan el divorcio.

GRANALEX / DERECHO DE FAMILIA